Para muchas personas, el otoño se parece al comienzo de un nuevo año. Se terminan las vacaciones, volvemos a la rutina y nos entran ganas de poner cosas a punto en casa. Si tienes un acuario, este puede ser un buen momento para dedicarle un rato: revisar el agua, las plantas y los equipos, y comprobar que la temperatura se mantiene estable cuando empiezan los meses fríos. En MeuPet, somos una tienda especializada en acuarios en Pontevedra y hoy queremos hablarte de cuidados habituales que ayudan a conservar un entorno apto para tus peces.
Cambio de agua y limpieza: la base del mantenimiento
En un acuario de agua dulce ya establecido, realiza cambios parciales de agua de forma regular. Como orientación para acuarios plantados, Tropica propone renovar aproximadamente el 25 % cada semana. ¿Por qué es importante? Porque el cambio regular evita que se acumulen sustancias perjudiciales procedentes de la comida, los desechos y la materia orgánica, y ayuda a limitar el crecimiento de algas. La pauta concreta depende de la carga de peces, la alimentación, las plantas y la evolución de los parámetros del agua. Consulta con los especialistas de MeuPet las condiciones de tu acuario: ellos podrán recomendarte cuánto cambiar el agua y con qué frecuencia.
Aprovecha el cambio para limpiar los cristales con un utensilio destinado al acuario y sifonar con suavidad los restos acumulados en el fondo, sin alterar todo el sustrato. Retira cuanto antes las hojas muertas y otros restos vegetales: su descomposición consume oxígeno y libera nutrientes que alteran el equilibrio del acuario y favorecen el crecimiento de algas. Usa cubos y herramientas reservados para el acuario, sin restos de jabón o productos de limpieza.
Revisa también las plantas, poda las que lo necesiten y repón las que ya no estén en buenas condiciones con especies compatibles con tu acuario. En un acuario plantado donde están creciendo con fuerza, puede ser necesario aportar fertilizante líquido. Tropica aconseja comenzar con una dosis menor que la recomendada e incrementarla poco a poco según la respuesta de las plantas. Si sus hojas se vuelven claras o transparentes, podría faltar algún nutriente.
Revisa periódicamente si hay algas. El primer indicio es agua turbia, acumulación en el cristal, hojas o materiales decorativos, o posiblemente filamentos finos. Añadir plantas de crecimiento rápido puede ayudar; algunas especies que comen algas también pueden ser útiles si son compatibles con los demás habitantes. Y no olvides la comida: la sobrealimentación es una de las causas más frecuentes de problemas con las algas.
Prepara el agua nueva según las necesidades de los animales y mide su temperatura antes de añadirla. Piensa en lo que ocurriría si un pez acostumbrado a agua templada recibiera de pronto agua fría: aunque solo cambies una parte del acuario, la temperatura puede caer con rapidez. Procura que el agua nueva esté lo más cerca posible de la temperatura del tanque. Una diferencia inferior a unos 2 °C puede servir como referencia prudente. Añade el agua despacio y vuelve a medir al terminar. Evita usar directamente el agua del grifo caliente doméstico para preparar el cambio: la EPA advierte que el agua caliente puede arrastrar más plomo de las tuberías que la fría. Si empleas agua del grifo en un acuario donde resulte adecuada, trata el volumen de agua nueva con un acondicionador siguiendo la etiqueta. Prime de Seachem, por ejemplo, elimina el cloro y la cloramina; el fabricante recomienda añadirlo preferentemente al agua nueva.

Un de los errores más comunes en el invierno es realizar cambios de agua con agua fría del grifo. Esto puede causar estrés, infecciones o incluso la muerte de peces o camarones sensibles. Consulta a nuestro equipo especialista en acuarios en Pontevedra si te surgen dudas.
Acuarios en Pontevedra: ¿Qué son los test de agua y qué miden?
Los test de acuario son pruebas, generalmente en gotas o tiras, que permiten medir características del agua invisibles a simple vista. En agua dulce conviene conocer el pH (acidez o alcalinidad), el amoníaco o amonio y los nitritos (compuestos nitrogenados que requieren especial atención) y los nitratos (que pueden acumularse con el tiempo). Según las especies, también pueden ser útiles la dureza general (GH) y la dureza de carbonatos (KH). Cada prueba debe interpretarse en función de los animales y del estado del acuario; en un acuario marino se controlan además parámetros específicos, como la salinidad. Si aparece una lectura anómala o los peces cambian de comportamiento, comprueba el agua antes de aplicar productos o hacer cambios drásticos.

Acuarios en Pontevedra: comprueba el filtro antes de los meses fríos
Observa si el filtro mantiene su caudal habitual y comprueba la toma de agua y el rotor si notas una reducción. Limpia las partes accesibles siguiendo las instrucciones del fabricante. La filtración mecánica retiene partículas; en el material de filtración biológica viven microorganismos que intervienen en la transformación de los compuestos nitrogenados. Mantener el filtro en marcha y su flujo adecuado es esencial para esa función.

Limpia el material filtrante solo cuando sea necesario, sin desinfectarlo ni sustituir toda la carga biológica a la vez. Si necesita aclarado, hazlo suavemente con agua retirada del acuario para evitar exponerlo a agua de grifo sin tratar; retira el exceso de suciedad sin dejarlo completamente limpio.
Calentador y termómetro: una temperatura estable
Cuando bajan las temperaturas, comprueba con un termómetro digital o de vidrio que el agua permanece en el intervalo adecuado para las especies que mantienes. El número marcado en el calentador es un ajuste, no una medida fiable de la temperatura real. Si sospechas que la habitación se enfría por la noche, compara la lectura a primera hora de la mañana y al anochecer durante varios días: así podrás detectar oscilaciones.
Si tu acuario alberga peces tropicales y baja de 22 °C, comprueba inmediatamente si el calentador está funcionando: para muchas sería una temperatura inferior a la prevista. No esperes a que los peces muestren síntomas, pero evita subir la temperatura de golpe. Coloca el calentador cerca del flujo de agua (salida del filtro) para que el calor se distribuya bien.
Si presenta cal o algas, límpialo desconectado y frío, según sus instrucciones. Para un acuario grande puede ser útil estudiar dos calentadores bien dimensionados.
Iluminación: mantén un horario constante
Los días se acortan, pero las plantas de un acuario interior dependen principalmente de su iluminación instalada. Comprueba que la pantalla funciona y usa un temporizador para mantener un horario de encendido estable. Unas 8 horas al día pueden servir de punto de partida en muchos montajes. Si notas un crecimiento más lento, puedes aumentarlo a 9 horas, pero no aumentes la intensidad , ya que esto puede causar algas si no hay equilibrio.

Comprueba que las plantas no estén entrando en «modo latente»: muchas ralentizan su metabolismo en esta época del año.
Si empleas plantas de tallo, es normal que pierdan las hojas inferiores o que su ritmo de crecimiento disminuya. No significa que estén muriendo.
Alimentación y observación durante los meses fríos
En un acuario tropical con temperatura estable, los peces no necesitan automáticamente menos comida porque fuera haga frío. Ofréceles una ración pequeña y observa lo que sucede: si queda comida después de unos dos minutos, retira el sobrante y ajusta la próxima ración.
Elige comida adecuada para cada animal: por ejemplo, los peces de fondo pueden necesitar alimento que se hunda. Los fertilizantes son para las plantas, no alimento para peces.
Si tienes gambas, considera cuánto alimento natural encuentran en el acuario, como algas y biopelícula, y cuánto suplemento comen realmente.
En invierno, si el agua está más fría, las gambas están menos activas y necesitan menos comida. Puedes dejar más días sin añadir alimento, porque también comen la biopelícula que crece en plantas, piedras y cristales. Así evitas que los restos ensucien el agua.
Si la temperatura del acuario se mantiene igual, no hace falta cambiar su alimentación.
Problemas de condensación
Por último, el contraste entre el agua templada del acuario y el aire frío de la habitación puede formar gotas de condensación en la tapa. Si hay demasiada humedad, también puede aparecer moho alrededor del acuario y deteriorarse las piezas eléctricas.

Para evitarlo, ventila la habitación y seca la tapa una o dos veces por semana. Si la humedad persiste, puedes usar un deshumidificador. Comprueba que no se acumule agua en las lámparas, cables o conexiones eléctricas.
Expertos en acuarios en Pontevedra
Cada acuario tiene sus propias necesidades, y no tienes por qué resolver todas las dudas por tu cuenta. Si buscas asesoramiento sobre acuarios en Pontevedra, ven a MeuPet: nuestro equipo puede ayudarte con consejos de cuidado y mantenimiento y a elegir los productos adecuados para tus peces, plantas y equipos. Contamos con amplias instalaciones dedicadas a la acuariofilia y trabajamos con marcas profesionales como Tropica, Seachem y Sicce. Cuéntanos cómo es tu acuario y te ayudaremos a encontrar la pauta que mejor se adapte a él para los meses fríos.

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